¿Qué haces rondando en mis pensamientos si en los tuyos yo no existo? Deberías marcharte de aquí junto con ese desastre de sentimientos que me enredan el corazón. Tú, que me vuelves más torpe de lo que soy, me enloqueces y me haces suspirar sin mi consentimiento, me enredas la vida y a la vez le das sentido. Justo cuando creo que las cosas comienzan a estar más claras, te desapareces y mi mundo se apaga de un momento a otro, como si fueras luz y electricidad, la fuerza que hace que todo cobre vida y funcione.
Eres de esos que llaman la atención de todas, pero nadie llama tu atención, porque eres diferente, eres más de lo que tu portada revela y me encanta, eres como ese libro que despierta mi curiosidad y muero por leer para adentrar mi mirada en cada una de sus páginas y sentir que la historia que cuentan es sólo para mí.
Te haces el difícil, quieres ser fuerte y fingir que eres de piedra,
pero yo sé que no es así, tu cálida sonrisa te delata y tus miradas, al
igual que tus gestos, revelan más de lo que te gustaría; no puedes evitarlo porque eres humano, aunque ante mis ojos eres demasiado perfecto para serlo.
Te quiero así, como eres en realidad... diferente a lo que he visto antes, auténtico, inteligente, sonriendo de lado y libre de esas capas de apariencias que usas -sin éxito- para pasar desapercibido. Te quiero humano, no de piedra. ¿Es tan difícil entenderlo?
Te quiero así, como eres en realidad... diferente a lo que he visto antes, auténtico, inteligente, sonriendo de lado y libre de esas capas de apariencias que usas -sin éxito- para pasar desapercibido. Te quiero humano, no de piedra. ¿Es tan difícil entenderlo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario