Detesto los estereotipos.
Detesto hablar por teléfono.
Detesto ser tan estúpidamente penosa.
Detesto sonrojarme por cualquier cosa.
Detesto ese destello de tristeza al final de una sonrisa falsa.
Detesto la poca atención que le prestan algunas personas a los pequeños, simples y hermosos detalles.
Detesto a las personas que son completamente superficiales y egocéntricas.
Detesto a las personas que son hipócritas todo el tiempo.
Detesto las lágrimas que se derraman por alguien que no vale la pena.
Detesto sentir cosas bonitas por la persona equivocada.
Detesto extrañar a alguien cuando se que me hizo mucho daño.
Detesto no tener la capacidad de olvidar los malos recuerdos con facilidad.
Detesto la distancia que me separa de las personas que más quiero.
Detesto ser tan buena fingiendo que estoy bien.
Detesto cuando los sentimientos quiebran mi voz.
Detesto llorar sin importar lo reconfortante que se siente a veces.
domingo, 15 de enero de 2012
domingo, 8 de enero de 2012
A veces
A veces me siento tonta al recordar aquellos días en los que mi buen humor dependía completamente de las palabras que me decías, del rumbo que tomaba nuestra conversación y el número de veces que la leía antes de domir. Por más estúpida que me sienta, puedo decir que extraño ser feliz así, con cosas tan simples como una conversación, un gesto, una mirada o una sonrisa. Cada uno de esos pequeños detalles me hacían sonreir hasta el punto de no dejarme dormir por la emoción de comenzar un nuevo día tan perfecto y especial como el anterior.
Es extraño mirar hacia atrás y ver como cambian las cosas, el mundo y las personas al comparar el presente con los recuerdos, con eso que éramos y por motivos que en algunos casos ignoramos ya no somos.
Malos recuerdos
Los días pasan y el tiempo no termina de borrar los malos recuerdos. ¿Cómo borrarlos? Si en realidad son lecciones de vida que nos ayudan a ser más fuertes al recordarnos lo que debemos hacer para no retroceder y volver a fracasar. Si, tú fuiste mi error, mi fracaso, mi tormenta, mi insomnio... una piedra más en el camino. Aunque olvidarte ya no es necesario, eres mi pasado y el pasado está para aprender de él, no para revivirlo y atormentarse constantemente.
Aún me duelen algunos fragmentos e historias que forman parte de ese gastado almacén de recuerdos al que llaman memoria, me hacían feliz hasta que dejaron de formar parte de mi presente gracias a las excusas de una voz que dejó de ser sincera para mis oídos y mi corazón.
Muchas cosas no son tan bonitas como parecen y las personas no son tan inocentes y perfectas como para no cometer errores o herir corazones.
jueves, 5 de enero de 2012
Espera interminable
Cada palabra está llena de ilusiones rotas y el nombre de un solo culpable. Las lágrimas se cansan de caer, las héridas del corazón creadas por la imaginación ya quieren cicatrizar y el tiempo no quiere detenerse mientras espero en tí un cambio de actitud.
No hay motivos para seguir esperando, pero mis pies siguen aquí plantados, añorando el regreso de un sueño gastado e imposible, un recuerdo que quedó marcado en el pasado y que se niega a formar parte del presente.
No quiero seguir así, esperarte es tan inútíl como tapar el sol con un dedo o imaginar una noche perfecta sin la compañía de la luna y las estrellas.
Algún día te fijaras en una persona que no estará dispuesta a esperarte y en ese momento serás tú quien esté en la posición de la dueña de este escrito sin sentido, que en realidad solo quiere dejar de sentir algo por la persona equivocada.
Esperanza ¿Qué esperas para perderte? Solo causas problemas al hacer que la realidad sea más dificil de aceptar de lo que debería ser, me ilusionas y elevas por las nubes para que la verdad me deje caer sin remordimiento alguno, generando un dolor intenso y doloroso en el pecho.
No lo sé, de verdad no lo sé
No sé si me lees o si sabes lo que siento. En realidad, a este punto no me importa mucho saber lo que piensas o recuerdas... total, mi persona no está relacionada con ninguna de esas acciones.
Extraño...
Extraño hablar contigo hasta el amanecer.
Extraño reírme de tus tonterías y gestos.
Extraño esa cálida sensación que me brindaba tu mano entrelazada con la mía.
Extraño el olor de tu perfume que se impregnaba en mi ropa luego de abrazarte.
Extraño la presencia de tus brazos alrededor de mi cintura.
Extraño esa mirada que me prometía que todo estaría bien.
Extraño el olor de tu perfume que se impregnaba en mi ropa luego de abrazarte.
Extraño la presencia de tus brazos alrededor de mi cintura.
Extraño esa mirada que me prometía que todo estaría bien.
Extraño la sensación de tu cabello entre mis dedos.
Extraño ponerme de puntillas para contemplar tu rostro con mayor claridad.
Extraño perderme en tu pecho.
Extraño esas dulces palabras que le dedicaste a mis sentidos.
Extraño escuchar tu voz diciendo mi nombre.
Extraño tus largas despedidas que me decían que no querías irte de mi lado.
Extraño tus ganas de quedarte conmigo.
Extraño a esa persona que me prometió no hacerme daño.
En fin, no te extraño a tí...extraño a la persona que solías o decías ser.
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