viernes, 11 de marzo de 2016

Cambia

   ¿Recuerdas ese momento en el que de verdad eras feliz? Sospechabas que era una trampa, pero decidiste seguir porque necesitabas desesperadamente esa alegría que florecía con la ayuda de muchas mentiras creadas por una mente ajena. ¿Valió la pena? Aún no lo sabes; sientes tanto dolor que ya no puedes pensar con claridad. Sabes que sufrir es parte de la vida, pero te cuesta creer que la agonía que enfrentas sea algo normal, algo con lo que todo el mundo lidia en distintas oportunidades con el paso de los años. Sólo sabes que has crecido, que los errores pueden resultar útiles y que ya no puedes seguir siendo esa niña inocente a la que estás tan acostumbrada.

   El mundo ya no está hecho para alguien como tú, debes entenderlo. Tienes que cambiar, dejar de ser tan ingenua y frágil. Si no lo haces, te van a comer viva en un abrir y cerrar de ojos; la tierra te va a tragar y ni siquiera vas a tener que perdírselo. Tienes que dejar ir lo que eres desde hace tanto tiempo; aunque te cueste admitirlo, esa versión de ti misma a la que te aferras es obsoleta. Es decir, tienes 21 años y aún crees en los demás como si tuvieras 9.

   Así que cambia, cambia ahora. Sufre; sentir dolor es inevitable y muchas veces necesario. Analiza tu vida y conviértete en lo que necesitas ser para poder seguir. Sentarse en el medio del camino ya no es un opción. Estar sola dejó de ser una excusa válida; la gente siempre te abandona, pero ya eres una adulta, te tienes a ti misma y eso es todo lo que realmente importa. Tu vida no se va a construir sola. Eres tú y la inmensidad del mundo. Eres tú y nadie más.

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