La infidelidad es ese engaño que nos hace desconfiar de todos los que nos rodean aunque exista un solo culpable. No hay nada peor para el corazón que las mentiras y las falsas ilusiones, principalmente cuando éstas provienen de alguien que realmente nos importa.
Nunca entenderé por qué las personas tienden a engañar y lastimar a alguien que supuestamente les importa, asesinan la confianza y el autoestima de un solo golpe. Decimos odiar al culpable, cuando en realidad gran parte de ese odio es hacia nosotros mismos. Sentimos que no fuimos lo suficientemente buenos como para mantener a esa persona a nuestro lado y que no merecemos a alguien que en realidad valga la pena.
Es duro, pero son cosas que pasan por culpa de personas inconscientes que no se dan cuenta del daño que causan al cumplir cueste lo que cueste con sus caprichos y deseos pasajeros ¿Lo peor? Es que algunos vuelven pidiendo perdón cuando todo esta casi por completo en el olvido.
Esa clase de personas jugarán con los sentimientos ajenos hasta que alguien haga lo mismo con los suyos luego de ilusionarlos y llenarlos con promesas falsas hasta decir basta.
La confianza se pierde con facilidad y es muy difícil de recuperar por completo.
