martes, 5 de marzo de 2013

¿Me regalas una señal?

  Esperar, nunca me ha gustado y lo sabes bien, pero también sabes que por ti lo haría mil veces sin dudar, porque en mi interior algo me repite constantemente que cada segundo vale la pena, pero la pregunta es ¿tú también esperarías por mi? Me cansé de buscar esa respuesta en tus ojos, esperando a que al menos ellos sean capaces de delatar tus sentimientos. Tus labios, ojalá las palabras que se deslizan por ellos dejaran de llenarme de dudas y revelaran un poco más.

  Es difícil descifrarte, después de todo lo que has pasado siento que la vida te ha convertido en piedra para protegerte y así no volver a sufrir, pero yo sería incapaz de lastimarte, de hecho, lo más probable es que la que salga lastimada sea yo por el simple hecho de no ser suficiente para alguien como tú.

  No estoy segura de nada, quisiera ser adivina y leer lo que pasa por tu cabeza para poder entenderte aunque sea un poco y saber si para ti valgo al menos algo de tu tiempo. Temo arriesgarme y no significar nada, temo ser incapaz de romper esa barrera que te impide demostrar lo que ocurre en tu interior, temo seguir esperando en vano a que me des una señal de que sientes algo y que eso que sientes sea lo mismo que yo siento por ti.

lunes, 4 de marzo de 2013

Nadie lo mencionó

  Entonces te encuentras sola con el corazón destrozado como si fuera un juguete roto y en silencio te das cuenta de que nunca te enseñaron a repararlo, nunca te dijeron que las cosas serían así, que ese dolor tan intenso que deja alguien que quieres cuando se va existía, nadie se atrevió a decirte que el amor podía doler así... quizás no querían asustarte o tal vez no deseaban recordar su propio sufrimiento, no sé.

  Es terrible como sientes que la impotencia al no poder gritar y llorar de dolor quema en el alma y no poder hacer nada más que seguir como si las heridas no se abrieran ante cada inevitable, estúpido e inútil recuerdo. Seguir y esperar a que el tiempo acomode el desastre que el amor deja a su paso es lo único que queda por hacer, mientras las experiencias te enseñan aquellas cosas de las que algunos no se atreven a mencionar para no arruinar la falsa y perfecta imagen que deberíamos tener de la vida.