martes, 28 de agosto de 2012

Cediendo espacio

''Primero que nada buenos días, cordiales y afectuosos saludos de mi parte, un adolescente que precisamente por ser tildado de inexperto, inmaduro y rebelde no lo toman en cuenta, pero creo que en mis cortos 18 años y tres meses de vida a través de mi crianza, entorno, estudios y experiencias se ha desarrollado en mi una personalidad crítica, observadora y justa la cual me ha llevado a diferenciar infinitos aspectos de lo que es estar bien, estar mal y estar pésimo. Finalmente, después de observar, escuchar y vivir quizás no tanto, pero si lo suficiente puedo concluir que mi querida y hermosa Venezuela está en decadencia y eso verdaderamente me entristece de una manera impensable, por eso hoy 26 de agosto del presente año luego de leer un reportaje en el universal vía web, me tomo la molestia de escribir estas sinceras y quizás crudas palabras para poder liberar mis pensamiento.

Quizás no sé todo de política, sociología, psicología, filosofía o de historia, pero si sé que yo quiero paz y bienestar para mi Venezuela y mis hermanos venezolanos, quiero poder ir a disfrutar y que mis padres no se desvelen rezando por nuestra seguridad, quiero poder caminar y encontrar sonrisas en la gente y no resentimiento, odio o desprecio, quiero poder surgir y tener éxito como profesional sin que importe la posición social o el color de piel...creo que la sociedad venezolana quiero todo ''eso''. Bueno, no sé si este breve pensamiento que expreso hoy sera leído, borrado o simplemente ignorado por ser un mensaje más, pero de verdad quisiera poder intercambiar palabras e intentar algo para que mi Venezuela... nuestra Venezuela despierte.''

Eduardo Brito

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Este es un mensaje escrito por un amigo que me pidió el favor de cederle un espacio para sus pensamientos, expresarse es un derecho... tomar conciencia es un deber.

jueves, 2 de agosto de 2012

Resignación

  Aun te escribo como si quisieras leerme, como si tuvieras la capacidad de entenderme. Hoy soy invisible para ti, un rostro más en la multitud, ese mar de gente que a pesar de su inmensidad no es capaz de derribar el muro de soledad que te rodea ¿En qué momento dejé de formar parte de tu visión? ¿Por qué lo sigo intentando en mi cabeza? ¿Por qué analizo las posibilidades como si fueras lo mejor para mí?

  Después de todo es claro que esperarte no es lógico, es inútil, es tiempo perdido, son sonrisas que no encuentran el momento adecuado para aparecer y lágrimas que se cansan de caer en privado. Resignarse es la mejor opción considerando que el olvido ya se hizo cargo de mí, me borró de tu mente, tu corazón y tu vida.