- ¿Por qué lloras?
- Vete, no es nada...
- Estás llorando, la gente no llora por nada ¿Quién te ha hecho daño?
- Nadie...
- ¡Dímelo!
- ¿Por qué debería? Pensé que ya no te importaba.
- Eso no es cierto, sé que las cosas han cambiado pero...
- ¿Pero qué? Todo es diferente, lo sé, por eso deberías dejar de fingir que aun te importa lo que hago o siento.
- A pesar de todo siempre me vas a importar, por eso quiero saber quién ha sido capaz de herirte así...
- No quieres saberlo y en el fondo sabes que tampoco te interesa.
- Entonces es cierto, alguien te lastimó.
- ¿Importa? Además, no es tu problema.
- Claro que si.
- Lárgate...
- Maldigo al que te haya hecho daño.
- No deberías maldecirte a ti mismo...