Nunca imaginé que me perdería en el intento de seguirte hasta el fin el mundo. Mi tiempo y mi razón desaparecieron a mitad de camino, ya no tengo nada que perder... ahora todo está en tus indecisas manos que no saben diferenciar entre un capricho y lo que realmente es importante.
Estoy colgando en tus promesas sin saber si son ciertas o solo parte de un juego en el que yo soy la ficha y tu el jugador. Si tú te aburres yo me pierdo en el olvido hasta que decidas volver a entretenerte por un rato más. No sabes lo cansada que estoy de escucharte decir ''lo siento'' mientras continuas confundiendo lo que quieres con lo que necesitas... las buenas intenciones con el interés.
No quiero ser una más de tus fichas, no quiero seguir formando parte de este estúpido y doloroso juego en el que tú siempre terminas siendo el único ganador.
